La tecnología NFC pisa fuerte

Con el inicio del siglo XXI aparecía una nueva tecnología conocida como NFC (Near Field Communication o, según su significado en español, Comunicación de Campo Cercano) que no encontraba dónde terminar de ubicarse a pesar de haber sido pensada para el uso en las telefonías móviles, aunque estaba ya en boca de muchas grandes compañías de las telecomunicaciones.

Este nuevo término se creó con la finalidad de definir un desconocido tipo de comunicación que permitía el intercambio de datos de una forma rápida, entre los dispositivos que dispusieran de ella, siempre que estuvieran a una distancia de unos 15 centímetros de proximidad. Además, gracias a su comunicación en alta frecuencia y corto alcance, era y es un sistema que brinda de mayor seguridad al NFC frente a otros modelos de comunicación ya existentes. Por un lado, este obligado acercamiento hace que la posibilidad de lectura accidental de la transmisión sea más baja y, por otro, la banda en la que se transmite, 13.56 Mhz, la desinhibe de la necesidad de contar con licencias de uso o restricciones.

Se caracteriza por funcionar en dos modos:

  • Activo: Ambos terminales generan un campo electromagnético que permite un intercambio mutuo de información.
  • Pasivo: Sólo uno de los dos terminales del campo electromagnético es activo, mientras el otro inicia el intercambio de información al estar en sus proximidades.

Su función principal es el intercambio de información por lo que esta vía se perfiló rápidamente para identificación y, como consecuencia inmediata, como una posible vía de forma de pago. Actualmente, este tipo de tecnología está considerándose como una de las más reseñables en el sector de los medios de pago, al menos en el futuro cercano.

Sin embargo, a pesar de su actual popularidad, no fue hasta 2011 cuando el NFC comenzó a ser una tecnología demandada por todas las grandes compañías de telecomunicaciones, y desde entonces ha ido perfilándose como uno de los puntos claramente imprescindibles en los futuros terminales móviles y de telefonía. Es en estos últimos años que han comenzado a multiplicarse las nuevas oportunidades derivadas de este modelo comunicativo.

Esta nueva herramienta que nos proporciona y proporcionará cada vez más, una identificación más simple, rápida y segura y nos permitirá pagar de manera cotidiana en el futuro, está teniendo una clara aceptación, no sólo por parte de las empresas, que ya le dieron el gran empujón hace dos años, si no por parte de los propios usuarios, que ven en ella un, cada vez más amplio, abanico de posibilidades y una manera de disminuir las incomodidades de los medios tradicionales de pago, porque ¿quién no lleva su teléfono móvil a todas partes?

Con los terminales dotados de esta “nueva tecnología” podremos asistir a un evento sin entrada ni dinero físicos y sin saber dónde tendremos que sentarnos. Simplemente, al llegar allí, acercaremos nuestro terminal poseedor del NFC al dispositivo facilitado por el propio evento para llevar a cabo el intercambio de información; así la tecnología NFC se encargará de identificarnos al llegar, pagará nuestra entrada y además nos dará la información de nuestros asiento, pudiendo ahorrar tiempo. En esta línea se organizó el evento Barclays Wireless Festival, un festival de música en Londres patrocinado por el banco Barclays, donde todos los pagos se realizaban a través de NFC.

Otro proyecto curioso en el que usan esta forma de comunicación la ha puesto en marcha la marca de ropa El Botón Social Wear (http://www.elbotonsocialwear.com), que apareció a principios de 2013. Esta innovadora empresa, incluye en sus prendas de vestir un botón con NFC que permite a cada usuario introducir la información que desee compartir con otros individuos o terminales; todo ello incluido en un pequeño botón característico de la firma de ropa.

Así, la imagen que tenemos de nuestros teléfonos móviles y cómo los usamos, se verá modificada en el futuro cercano por el uso del NFC, permitiéndonos crear nuevos vínculos con nuestros dispositivos móviles y haciéndolos más necesarios incluso que la tarjeta de crédito.

Es posible que en un futuro el NFC se extienda a nuestras casas, sustituyendo las cerraduras por terminales NFC, o dando una mayor seguridad ya no sólo mediante sensores en las casas domotizadas y “automatizadas” que entran en acción con que pasemos por la puerta de entrada sino identificándonos como los propietarios en todo momento.

Esta nueva forma de comunicación también se trata en el próximo curso del 5 de Noviembre, en el que se habla de medios de pago actuales y cuáles son las tecnologías que se perfilan como futuro. ¿Te interesa saber más?

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