Inteligencia apreciativa, la ventana al futuro

La Inteligencia apreciativa es una nueva disciplina en desarrollo en materia de liderazgo y gestión de empresas y está enfocada en técnicas que permiten alcanzar el éxito propuesto. Es un conjunto de habilidades y actitudes sin las cuales el éxito en la consecución de los objetivos es imposible.

El concepto surge a partir de la observación de personas que presentan casos de éxito, ya que se repetían de forma constante una serie de patrones de comportamiento compartidos por todos. El conjunto de estas características compartidas es lo que se recibió el nombre de inteligencia apreciativa. Es importante destacar que muchos de estos patrones de comportamiento son fáciles de aprender y empezar practicar de manera habitual.

La Inteligencia apreciativa es una nueva frontera a la comprensión de las relaciones y el liderazgo y se utiliza como respuesta a estímulos externos, ya que sirve para poder identificar con éxito las oportunidades o los diversos potenciales positivos. Al conseguir identificar el potencial positivo en cualquier situación, crea el entorno adecuado para aprovechar estas situaciones como las oportunidades que son en realidad, independientemente de los obstáculos y desafíos.

Pero no es sólo a una actitud optimista a lo que hace referencia este modelo de inteligencia, ya que de hecho se basa en ser totalmente realista, sino que hace referencia a la mentalidad estratégica, puesto que uno de los aspectos fundamentales es que las personas que desarrollan su capacidad apreciativa, aprenden a crear mentalmente un plan de desarrollo para alcanzar su objetivo a partir de la situación presentada, aprovechando la oportunidad con todos los recursos disponibles.

Tojo Thatchenkery, quien utilizó por primera vez este término, indicó ya en su momento la importancia que tiene que tiene este tipo de inteligencia para comprender el éxito y ser consciente de los caminos posibles para alcanzarlo.

Observó detenidamente a personas emprendedoras con éxito y comprendió que ellas, gracias a la Inteligencia apreciativa, supieron aprovechar las oportunidades y llevar a cabo lo necesario para lograr sus objetivos, buscando llegar a lo más alto. Sin embargo, este éxito no se debe sólo a su posible creatividad, sino que se debe a su capacidad para apreciar las oportunidades como tales y no como problemas, y a su capacidad para encontrar cómo llevar a cabo sus planes para aprovecharlas, a pesar de los posibles obstáculos.

Esta es la conclusión que alcanzó Thatchenkery (Director del Programa de Desarrollo Organizaciones en la George Manson University – Virginia, EE.UU.) tras analizar durante más de 10 años el comportamiento de emprendedores, empresas de éxito y sus empresarios, (más de 1000 casos de estudiados).

Un caso concreto que el creador del término, Tojo Thatchenkery, utiliza para explicar de manera clara y sencilla qué es la Inteligencia apreciativa es el ejemplo de los creadores de Youtube: ellos, tras un partido de la Superbowl se dieron cuenta de que este partido se repetía múltiples veces en diferentes cadenas de televisión y no dejaba de tener público a pesar de ser una repetición tras otra. Viendo esto, se plantearon que la creación de una plataforma donde se pudiera acceder directa y de manera gratuita a ese partido y a otros videos sería una idea genial y que atraería público de manera continuada. Su capacidad para apreciar las oportunidades fue lo que les permitió considerar el potencial positivo de este proyecto para superar las dificultades y alcanzar su meta.

Brevemente, la Inteligencia Apreciativa entendida como la capacidad para identificar las oportunidades y trazar el camino hacia el éxito, se asienta sobre tres pilares elementales:

  1. Visión diferente: tener la capacidad de percibir el mundo desde una perspectiva distinta, lo que permite al emprendedor, empresario y empresa enfocarse en aquellos puntos o áreas que le ayuden a crecer. Para ello es indispensable esta capacidad de revisualización del mundo.
  2. Positivo, positivo y positivo: ser capaces de ver lo positivo, aislando y alejando lo negativo. Considerar todos los puntos que cumplan esta característica y trabajar en torno a ellos nos permitirá avanzar más fácil y rápidamente acercándonos a la meta deseada, dándonos además más motivación mientras trabajamos.
  3. Presente-futuro: ser capaz de relacionar el presente con el futuro, entendiendo que todo evoluciona y cuál es la posible evolución. Es importante comprender y ordenar las actividades de manera que, aquello que realice hoy, sea provechoso el día de mañana, eliminando el trabajo que no tenga ningún impacto beneficioso en nuestros objetivos. De esta manera, se utilizan las herramientas del presente para construir el futuro.

La Inteligencia apreciativa es elemental para cualquier actividad que se ponga en marcha y que necesite un desarrollo futuro, especialmente cuando el entorno es complicado y los recursos escasos. Por ello es esencial para muchos comenzar la formación en este campo, para aprender a entender nuestro entorno de maneras distintas, identificar oportunidades donde sólo veíamos problemas, saber hacia dónde queremos dirigir nuestro trabajo y nuestro esfuerzo, así como los esfuerzos de nuestro equipo.

Hay personas que nacen con este tipo de inteligencia y hay personas que aprendemos a desarrollarla.

Para asimilar y comprender esta inteligencia, es elemental desarrollar una nueva capacidad y, una vez que el entorno mental se ha creado, la Inteligencia apreciativa se da casi por sí sola. Es para ello necesario aprender que aquellos factores negativos de nuestra labor, aquello donde no hemos obtenido los resultados que queríamos o donde simplemente nos hemos equivocado, no hay que percibirlos como estímulos exclusivamente negativos sino que hay que planteárselo como posibilidades para aprender de aquellos errores cometidos y mejorar en nuestro trabajo.

De esta manera aparece un nueva visión del mundo donde los efectos negativos se positivizan al aprender a percibirlos de manera diferente. Y esta visión no es sólo una visión individual sino que refuerza las capacidades de equipos de trabajo, creando entornos laborales más motivadores.

El lugar de trabajo es elemental para que la Inteligencia apreciativa pueda desarrollarse con total plenitud. Es necesario que se ponga mayor empeño en las personas, incluyéndolas en un ambiente laboral relajado, reforzando los esfuerzos con respuestas positivas, sabiendo encauzar la equivocación como un aprendizaje necesario para alcanzar las metas, de manera que se busque la implicación de todos los miembros del equipo en un objetivo común positivo.

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Curso de Inteligencia Apreciativa - 8 Abril 2014

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